
Lewis Hamilton vuelve a ser noticia. Hace unos días el piloto de McLaren fue invitado a participar en unas regatas (que alguien me diga que pinta participando en regatas) y por si fuera poco, se atrevieron a dejarle el puesto de patrón del barco.
El inglés, pensaría que estaban jugando a Hundir la Flota, pues no tardó en chocar con otro barco. Como es habitual, el niño de McLaren salió de la situación con las siguientes palabras: "Estábamos cerca de la línea de salida y el otro barco nos estorbó. Les gritamos para que se quitaran, pero siguieron acercándose. Al final intentamos evitarlos, pero se pusieron frente a nuestro barco". Casualidades de la vida o lo que sea, pero él nunca tiene la culpa de nada.
El caso es que la avería ascendió a unos 60.000 €, que no deja de ser calderilla comparado con el destrozo que hizo Papá Hamilton hace unas semanas con un Porsche que le dejó un amigo para que lo probase. Papá devolvió el coche hecho pedazos. Será que de tanto estar metido en los boxes de McLaren, se sentirá piloto. ¡Pero si es que son igualitos!




1 comentario:
jajajajaja lo de este chaval es muy fuerte, no solo se conforma con chocar con los coches y su padre también, sino que ahora va y con los barcos más de lo mismo, por dios que ni se les ocurra nunca dejarle un avión o la que puede liar es buena jajajajajaj.
Pero ahora fuera de todas estas bromas, lo más increible, es que nunca él tiene la culpa de nada, siempre son los demás, pero de verdad chaval, madura ya de una vez que ya es hora de que reconozcas tús errores que son muchos y cada vez más frecuentes.
Saludos
Peque
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